Soy escritor por vocación, periodista por curiosidad, y creador digital por terquedad poética. Me muevo entre la palabra que informa y la imagen que acaricia, buscando siempre ese punto donde la emoción se vuelve mensaje y el mensaje se vuelve legado. Documentar lo invisible—lo que se siente pero no se dice—es mi oficio y mi obsesión. Desde campañas hasta susurros familiares, mi trabajo es una mezcla de crónica íntima y estrategia visual, donde cada verso puede ser un slogan y cada meme, una metáfora. No escribo para explicar el mundo, sino para que el mundo se explique a sí mismo, con humor, con belleza, y con un poco de pixel.
