La Navidad trae luces, villancicos y abrazos. Pero también trae a esos personajes que confunden el volante con una botella y la carretera con un bar abierto. Son los asesinos con tufo, los que creen que el alcohol les da superpoderes, cuando en realidad les da licencia para matar.
El conductor ebrio es un bufón macabro: se ríe, canta, jura que “controla”, y al minuto siguiente convierte un paso peatonal en morgue improvisada. Su carro es un proyectil, su conciencia un chiste, su legado un ataúd.
En 2025, el Congreso colombiano aprobó la Ley Arles Arbeláez Morales, bautizada así por la muerte de Arles Arbeláez en Armenia, atropellado por una mujer borracha. La ley busca que estos crímenes se juzguen como dolo eventual, es decir, como si el infractor aceptara el riesgo de matar al manejar ebrio. Sin embargo, su cumplimiento es parcial y cuestionado: muchos jueces aún aplican la figura de “homicidio culposo”, lo que permite beneficios como casa por cárcel.
Pero aquí aparece otro personaje de esta tragicomedia: la negligencia oficial, que ya es tradición como la natilla. Bares, cantinas, tomaderos y parches exhiben parqueaderos llenos de autos y motos, y sin embargo nunca hay un operativo para detectar al asesino con tufo antes de que salga del bar. Las autoridades prefieren esperar a que el cadáver esté servido para aparecer con cintas amarillas y discursos solemnes.
Y no solo son los bares: en muchas empresas privadas y oficiales, las celebraciones empiezan con el jefe levantando la copa. Nadie exige conductor elegido, nadie prohíbe manejar después del brindis. A veces el mismo jefe es el primero en encender su arma, digo, su auto. El “conductor elegido” sigue siendo un consejo tibio, cuando debería ser ley.
📊 Cifras 2025
- Más de 4.200 accidentes relacionados con alcohol en Colombia.
- 600 muertes atribuidas directamente a conductores ebrios.
- Miles de lesionados, muchos con secuelas permanentes.
- Bogotá, Medellín y Cali concentran la mayor parte de los casos.
El caso más viral fue el de San Cristóbal, Bogotá (noviembre 2025): un conductor ebrio atropelló a 11 personas, incluidos niños, dos de ellos con diagnóstico de muerte cerebral. El país entero vio las imágenes y entendió que el “yo manejo bien así” es la frase más letal de diciembre.
🎄 Recomendaciones para esta Navidad (y después)
- Si bebes, no manejes. No hay excusa ni atajo.
- Conductor elegido como obligación, no como sugerencia.
- Usa transporte alternativo: taxi, apps de movilidad, transporte público.
- Denuncia y evita: si ves a alguien intentando conducir ebrio, deténlo. Mejor una pelea hoy que un funeral mañana.
- Empresas y autoridades: dejen de brindar con irresponsabilidad. Que el brindis no sea el disparo inicial de una tragedia.
En esta Navidad, que las luces sean de pesebres y no de ambulancias. Que los villancicos no se mezclen con sirenas. Y que los asesinos con tufo se queden en la caricatura, no en la realidad. Porque brindar con vida es el único brindis que vale.
Por: SusurroJS (Javier Suárez)
Deja un comentario