No sé si esto es un blog, una carta abierta a mis contradicciones, o simplemente una excusa para no responder correos. Lo cierto es que aquí se mezclan versos que lloran bonito con memes que sobreviven al algoritmo. Este experimento emocional no tiene hipótesis clara, pero sí muchas ganas de documentar lo que se siente vivir entre la poesía y el Wi-Fi. Si alguna vez te has reído con culpa al ver un meme profundo o has llorado con orgullo al leer un slogan bien escrito, este espacio es para ti. Bienvenid@ al susurro digital, donde el drama se escribe en cursiva y el humor lleva filtro sepia y… En fin.


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